Domingo, Septiembre 24, 2017
Blog ¿Por qué las camas de los castillos son tan pequeñas?
Martes, 01 Enero 2013 16:06

¿Por qué las camas de los castillos son tan pequeñas?

Escrito por  Sergio García
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Todos lo hemos observado cuando hemos visitado algún castillo. Hablo del castillo “común” si se puede llamar así, el que se hacía construir el aristócrata de la zona para él y su familia.

Cuando tenemos la oportunidad de ver uno de los cuartos tal cual estaban en aquella época, con sus muebles de origen, llama mucho la atención comprobar que las camas son minúsculas.

Hay que creer que sus pies, no es que tocaban, es que incluso se salían. Incluso par mi que no soy muy alto, las camas parecen diminutas.

Entonces, viendo también la altura de las puertas, al igual que vosotros lo habréis hecho, he deducido que hace 2, 3 o 4 siglos, los hombres y las mujeres eran más pequeños que nosotros.

Tal vez fuese por cuestión de alimentación, de higiene, de comida o de patrimonio genético teniendo en cuenta los matrimonios consanguíneos...

Pues no, explica Daniel Baraton, el jardinero actual del Castillo de Versailles:

“Hasta finales del siglo 18  la postura tumbada simbolizaba la muerte. Era inconcebible dormir completamente tumbado porque pensaban que podía ocurrir lo peor. ¡Se dormía entonces sentado! Lo que explica la estrechez de las camas. Francisco I de Francia medía más de metro ochenta pero incluso él tenía una cama pequeña.”

 

¿Porqué entonces, eran las puertas también tan bajitas?

 

Por dos motivos sigue explicando Daniel Baraton. “Primero para no dejar pasar el frío, evidentemente.

Y el segundo motivo es que era una época donde el peligro reinaba por todas partes. Un hombre armado entrando precipitadamente en la habitación tendría que haberse inclinado para pasar...y cuando uno está en esa postura no está en condiciones de atacar con brío.”

Magnífico...

¿Son las puertas de los bancos de tiempo demasiado pequeñas?

 

Cabe preguntarse ahora, si  los bancos de tiempo no tendrían también, como en épocas demasiado anticuadas, unas puertas demasiadas pequeñas que no dejan circular libremente, o que obligan a inclinarse para salir o entrar... ¿Hay demasiados matrimonios consanguíneos...?

¿Pueden los miembros de un banco de tiempo intercambiar, con facilidad,  con otro banco de tiempo vecino?  ¿Y con otro banco fuera de su país? ¿y con colectivos que no son bancos de tiempo (asociaciones, ong, empresas...)?

¿Puedes encontrar y dialogar con facilidad con otros usuarios de la moneda tiempo a pesar de las diferencias de costumbres e idiomas?

¿Sabes dónde puedes buscar las ofertas y demandas de otros bancos de tiempo?

Como persona o como colectivo ¿tienes un sistema o software que te facilita realizar transferencias de tiempo, contabilizar y  recordar el intercambio con comentarios calificándolo?

Ya no estamos en la época de los castillos y de sus puertas bajas e incómodas.

 

Es una nueva era para los bancos de tiempo y los usuarios de la moneda tiempo.

 

Abre tu mente. Experimenta con el mercado mundial de tiempo de Cronobank el uso de la moneda tiempo sin límites de fronteras reales o mentales, sin problemas de idiomas, con la sencillez de un buscador digital de ofertas, demandas, personas...

Sergio García

 

Dinos en los comentarios si ¿en tu banco de tiempo se duerme tumbado o... sentado por miedo a morir...?

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